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Como rentabilizar nuestro dinero

En la primera entrega de Clases básicas de gestión financiera se habló de la necesidad de elaborar un presupuesto básico, pero una buena estrategia financiera va mucho más allá del ahorro puro y duro. También es necesario sacar partido a nuestro dinero, es decir, rentabilizar esos ahorros para que no pierdan valor por el efecto de la inflación.

En la actualidad existen infinidad de alternativas para invertir  nuestro dinero desde los tradicionales depósitos, hasta fondos de inversión, bolsa y productos algo más complejos como ETFs, futuros y opciones… La elección de cada herramienta dependerá por una parte de los conocimientos financieros de cada ahorrador y por otra de su perfil de riesgo, que se puede entender como cuánto está dispuesto a perder para ganar.

Desde Opcionis queremos aportar nuestro granito de arena con una guía sobre las opciones de inversión al alcance de cualquier ahorrador medio y las recomendaciones al respecto:

Bolsa: lo primero que hay que tener en cuenta es que se trata de una apuesta arriesgada en la que se puede perder todo el capital invertido. Además, suelen hacer falta una serie de conocimientos mínimos o, en su defecto, acudir a asesrores cualificados. Dicho esto, el mercado encara en buena forma tras las subidas experimentadas en 2009, aunque ahora existen dudas acerca de su capacidad para aguantar el tirón alcista. Las previsiones de los expertos son relativamente optimistas para todo el año, aunque se descartan totalmente remuneraciones como las del pasado ejercicio y se recomienda invertir durante esta primera mitad del año debido a la incertidumbre económica. En cuanto a valores concretos, desde Inversis Banco apuestan porAntena3, Duró Felguera, Nestlé, Intel, KPN y CHR, aunque otra opción es invertir directamente en los blue-chip españoles: Telefónica, Santander, BBVA Y Repsol.

En cualquier caso, la recomendación al inversor medio es prudencia y que la inversión en Bolsa no supere el 20% de la cartera total.

Fondos de inversión y ETFs: aunque se trata de dos conceptos similares, los ETF son mucho más ágiles en su manejo, aunque también requieren mayores conocimientos. En cualquier caso, los primeros han sufrido importantes retiradas en 2009 como resultado de la desconfianza generada en 2008. En términos generales, los fondos de inversión siguen siendo una opción a tener en cuenta siempre que se tomen ciertas precauciones como huir de los sectores relacionados con la crisis financiera. Al igual que en el caso de las acciones la clave está en elegir bien donde posicionarse, ya que la oferta es muy amplia. En este sentido los ETFs parten con una ligera ventaja por su mayor liquidez y sobre todo porque permiten sacar más partido a posibles subidas del mercado. Los más conservadores siempre pueden acudir a un fondo garantizado.

Lo que parece claro es que los fondos monetarios no serán la estrella, como ocurrió en 2009. Sin embargo sí pueden ser interesantes los que apuesten por Asia y en concreto por China, así como los que invierten en materias primas.

Letras del Tesoro y deuda pública. Año complicado para la inversión en el Estado, sobre todo teniendo en cuenta la crisis de confianza a la que está sujeta la deuda de España. Además, su rentabilidad seguirá siendo limitada en un entorno de tipos de interés muy bajos. En la actualidad la rentabilidad de las letras del Tesoro a seis meses es del 0,369% y del 0836% a doce meses, por debajo incluso del objetivo de IPC, fijado en el 1%.

Depósitos bancarios. La estrella de los depósitos bancarios se fue apagando y no parece que vayan a resurgir con ofertas espectaculares como las de 2008. Los mejores depósitos ofrecen rentabilidades del 4% para uno y tres meses, del 8% a seis meses y del 5% a un año. Los depósitos seguirán siendo una alternativa de inversión válida para los perfiles más conservadores que además deseen liquidez inmediata para sus inversiones, aunque la previsión es que las ofertas sean cada vez menos atractivas.

Cuentas remuneradas. No deberían si quiera considerarse como una inversión, sino como una obligación para la mayoría de ahorradores. Sin embargo, teniendo en cuenta la apatía generalizada del ahorrador español, conviene plantearlo como una alternativa de inversión cuya ventaja es la facilidad de contratación y la total liquidez -disponibilidad- del dinero. El mayor inconveniente, rentabilidades cada vez más limitadas.

Materias primas. Se puede hablar sobre todo de la inversión en oro, que pese a las perspectivas bajistas para este comienzo de año se esera que vuelva a subir. La plata también cuenta con potencial alcista. Existen varias formas de invertir en el metal precioso a través de ETF, fondos de inversión especializados e incluso la compra física de oro.

Estas son las principales alternativas para sacar rentabilizar el capital, aunque como siempre la decisión dependerá del perfil inversor y los conocimientos que tenga -o el tiempo que desee invertir en adquirirlos en su defecto-