Micro Ahorro; una manera de ahorrar para todos los bolsillos

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A veces tenemos la percepción del ahorro como algo rígido, asociado a una determinada cantidad de dinero que aportamos de nuestra cuenta de gastos  y destinamos a productos financieros de ahorro. Aunque hay una parte del de verdad en esta percepción, realmente el ahorro dentro de la economía doméstica es mucho más dinámico e influyen conceptos tan interesantes (y a veces tan olvidados) como el micro ahorro.

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El micro ahorro realmente responde a una realidad que tú mismo podrás comprobar en sus cuentas personales: el porcentaje de gastos pequeños (denominados gastos hormiga) en relación al conjunto de gastos es verdaderamente importante, y, generalmente, no préstamos a estos gastos la misma atención que prestamos a otros como los recibos comunes, la hipoteca, los seguros, etcétera. Curiosamente es esta categoría de pequeños gastos la que bien manejada puede marcar una diferencia importante a fin de mes.

Descubrir tu gasto hormiga

Obviamente lo primero es descubrir tu nivel de pequeño gasto. No todos realizamos las mismas compras o tenemos los mismos gastos por lo que determinar dónde inciden más estas pequeñas salidas de dinero en tu caso es fundamental. Curiosamente a veces no es tan sencillo ya que se trata de determinar acciones que incluso se han vuelto automáticas, por ejemplo gastos como ese café de más, o cuestiones similares.

Debemos ser conscientes que cuando se habla de estos pequeños gastos se hace referencia a todas las acciones en las que nos desenvolvemos con gasto a lo largo del día, es decir, una compra innecesaria acumulada al ticket de la cesta de la compra puede ser un gasto hormiga, una golosina también puede serlo, en definitiva cualquier pequeño gasto o deriva de gasto de poco importe.

Está claro que el límite entre el consumo y ahorro lo sitúa cada uno. Esto significa que existen personas que simplemente desea colocar esta frontera en punto cero y no renunciar a los pequeños gastos, sin embargo, si algo nos ha enseñado la crisis económica es que el ahorro ha dejado de ser una opción y, siempre que sea posible, se ha convertido en una obligación.

Cómo aplicar el micro ahorro

En primer lugar, y tras haber determinado qué supone ese gasto hormiga durante el mes, el objetivo es marcarse un porcentaje de reducción del gasto. Es interesante hacerlo de manera progresiva pero con una cantidad que resulte significativa, por ejemplo, podemos aplicar un 40% de ahorro sobre lo estimado para empezar y, progresivamente si es necesario reducir o aumentar este porcentaje.

Tras este cálculo es importante mantenerse firme en los porcentajes, si comenzamos a derivar de un lado u otro (a meter más dentro de la caja de ahorro o a sacar más en dirección al gasto) una de las bases de esta manera de ahorrar que es la constancia y lo sistemático del modelo.

Por último es importante ser consciente de que no vamos a renunciar al gasto o al consumo si lo que pretendemos controlarlo, el nivel de este control será el que genere al final más o menos ahorro, y en la medida de lo posible debe hacerse sin una renuncia absoluta al consumo aunque esto es ciertamente complejo para muchas economías domésticas en estado de debilidad.

Fotográfia: HebiFot Pixabay.com

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