Cómo entender la factura de la luz

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La factura de la luz se puede convertir en una pesadilla si no se sabe interpretar como es debido: Al final, nadie sabe por qué paga lo que paga con exactitud. Para solventar esta situación y puedas tener una gestión eficaz de tus gastos, en Opcionis hemos elaborado este artículo sobre cómo entender la factura de la luz.

Qué conceptos pagamos en la factura de la luz

Básicamente, existen dos conceptos en la factura de la luz:

  • Un coste fijo: Es el que se paga por tener contratado el suministro eléctrico. En función de la potencia contratada, medida en kilovatios (kW), este importe puede ser mayor o menor.
  • Un coste variable: Este coste está directamente relacionado con la cantidad de electricidad que se consume durante el periodo de tiempo que abarca la facturación.

Los dos tipos de costes serán diferentes según la tarifa que se tenga contratada. Después, a ellos debemos sumarles otros conceptos accesorios, como podrían ser los impuestos, el arrendamiento del contador u cualquier otro servicio adicional contratado con la compañía eléctrica.

Cómo calcular mi factura de la luz

Con la factura de la luz se paga a dos compañías distintas: la distribuidora y la comercializadora de energía. Por este motivo, la factura de la luz puede ser confusa. A continuación, vamos a proceder a descifrarla.

Si atendemos al nombre y logo de la compañía con al cual tenemos contratado el suministro, podremos determinar si estamos dentro de un mercado libre o regulado. El mercado libre se caracteriza por ser aquel en el que las compañías pueden fijar sus precios libremente y son libres para configurar su factura como crean conveniente. En el mercado regulado, las compañías estructuran la factura de la misma forma, no pueden vender otros servicios y tampoco pueden hacer descuentos.

El siguiente paso sería comprobar la tarifa de peaje, es decir, de acceso a la electricidad. Esta tarifa se establece según la potencia contratada y con ella se abona el importe de las redes de transporte, la distribución y otra serie de gastos regulados. Su importe es fijado por el Ministerio.

Otro concepto a sumar es el relativo a la potencia que deseamos contratar: Facturación por potencia contratada. Suele establecerse por tramos y el más común se encuentra entre los 3,3 y los 4,6 kW por hora. Debemos reseñar que por debajo de 3 kW, tenemos la opción de solicitar el bono social. Por encima de 10 kW, no se tiene derecho a acceso al mercado regulado. Este concepto se paga en todos los casos, haya o no haya consumo. Cuanto mayor sea la potencia contratada, más se pagará; pero también podremos tener más aparatos eléctricos conectados al mismo tiempo.

Posteriormente, hay que sumar el siguiente concepto: Facturación por energía consumida. Este es el más variable de todos, debido a que se paga en función del consumo realizado durante el periodo determinado de tiempo que se factura. Si atendemos al mercado regulado se divide en tarifa de acceso y coste de la energía en el mercado mayorista para dicho periodo (el coste en el mercado mayorista también es variable.

Solamente nos faltaría para calcular la factura de la luz la aplicación de los impuestos. A este respecto debemos indicar que existe un impuesto sobre electricidad (actualmente es el 5,1127% del importe). El alquiler de los equipos está exento del impuesto sobre la electricidad, con lo cual se debe sumar después de aplicar dicho impuesto. Para finalizar, a todo ello se debe añadir un 10% de IVA y tendrás el cálculo de la factura de la luz.

Factura electrónica de la luz

Gracias a la factura electrónica de la luz podemos gestionar este servicio de una forma más ecológica. Entre sus múltiples ventajas destaca la seguridad, al estar protegida por el certificado de firma electrónica. De esta manera, se le otorga validez a este tipo de factura.

La rapidez y comodidad que supone administrar la facturación mediante este mecanismo son otras ventajas, debido a que todos los documentos quedan archivados en el ordenador y no necesitan ocupar espacio, además de la inmediatez en el envío también son puntos a valorar para utilizar la factura electrónica de la luz.

Cómo pagar la factura de la luz

Como norma general, la factura de la luz se carga a nuestra cuenta bancaria. Es decir, cuando se emite una factura, normalmente se emite también una orden de que carguen un recibo del mismo importe. La factura no es más que el comprobante de dicho cargo bancario.

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No obstante, existe una forma rápida y cómoda para regularizar aquellas facturas pendientes de pago. Compañías como Endesa permiten realizar pagos con cualquier tarjeta desde el área privada de clientes. Tan sólo es necesario facilitar algunos datos de los contratos o facturas para realizar este tipo de gestión y pagar la factura de la luz.

Cada cuánto viene la factura de la luz

La factura de la luz suele emitirse por cada cierto periodo de suministro. Este periodo puede ser mensual o bimensual, dependiendo de si tenemos contratado el suministro eléctrico en el mercado libre o el mercado regulado.

En el caso de que se tenga contratada la luz en el mercado regulado, las facturas llegarán mensualmente. En otras palabras, todos los meses deberás pagar la luz, por la potencia contratada y el consumo hayas podido realizar durante ese plazo temporal.

Caso distinto es si la luz se tiene contratada con una tarifa del mercado libre. Bajo esta modalidad, las empresas comercializadoras de electricidad tienen mayor libertad a la hora de facturar y el propio cliente tiene capacidad de elegir si quiere que la factura se le emita de forma mensual o bimensual. También por la potencia contratada durante este plazo y el consumo realizado durante el periodo de tiempo.

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